Martin Zugec, director de Soluciones Técnicas en Bitdefender, indica que este año la inversión tanto de la Administración Pública como de las empresas se centrará “en una arquitectura basada en la prevención desde el inicio”. El directivo argumenta que “este cambio es necesario porque la mayoría de los ataques modernos se apoyan en técnicas que abusan de herramientas legítimas ya presentes en los entornos para evadir la detección”.
Teniendo en cuenta esta tendencia y que parte de la inversión se dirigirá cada hacia tecnologías de seguridad impulsadas por inteligencia artificial, Bitdefender continuará con su misión principal que “es democratizar la seguridad avanzada”.
Su estrategia se centrará en ofrecer la misma protección que utilizan las grandes empresas mediante herramientas automatizadas que no requieren conocimientos especializados.
La economía española vive un buen momento, con una previsión de crecimiento en 2025 que rozaba el 3 %, el doble del ascenso de la Unión Europea. Unas previsiones que apuntan a la bonanza hasta el año 2028, con un baremo en torno al 2,1 %: una cifra mucho más elevada que la que se prevé para la media de la Unión Europea, cifrada en un 1,3 %. De cara a 2026, el segmento TIC deberá afrontar, entre otros retos, los posibles problemas de suministro, a partir del próximo mes de abril; y la ejecución de los últimos fondos europeos, tras la conclusión del exitoso Kit Digital. ¿Cómo vislumbra el comportamiento de la inversión tecnológica de la Administración pública y las empresas privadas?
Los actores de amenazas motivados económicamente atacan de forma constante a los países con economías sólidas. A medida que la economía española continúa superando la media de la Unión Europea, se convertirá inevitablemente en un objetivo más atractivo para los grupos y afiliados de ransomware as a service de todo el mundo. Este crecimiento económico ofrece una ventana crítica para que las organizaciones preparen sus defensas y pasen de una adopción tecnológica reactiva a un refuerzo estratégico de la infraestructura. Prevemos que la inversión, tanto de las administraciones públicas como de las empresas privadas, se centrará cada vez más en una arquitectura basada en la prevención desde el inicio. Este cambio es necesario porque la mayoría de los ataques modernos se apoyan en técnicas que abusan de herramientas legítimas ya presentes en los entornos para evadir la detección. Además, las vulnerabilidades de día cero se están explotando ahora en cuestión de horas. Cerrar estas brechas de seguridad de forma temprana y detener las amenazas antes de que escalen es hoy la única base viable para una estrategia de defensa eficaz.
La inversión se dirigirá cada vez más hacia tecnologías de seguridad impulsadas por inteligencia artificial para hacer frente a un panorama de amenazas que sigue siendo asimétrico y favorable al atacante. A medida que los equipos de seguridad se enfrentan a volúmenes crecientes de alertas y telemetría sin aumentos proporcionales de personal, la IA actuará como un multiplicador clave de capacidades. Las organizaciones utilizarán la IA para establecer líneas base de comportamiento, priorizar riesgos en función del impacto real en el negocio y automatizar los elementos más repetitivos de la detección y la respuesta. Esto les permite mejorar la velocidad en la toma de decisiones y reducir la carga operativa, garantizando que los recursos limitados se concentren en las amenazas que suponen el mayor riesgo para la continuidad de las infraestructuras y las operaciones empresariales en España.
En el caso de su empresa, ¿cómo afronta 2026? ¿Dónde se encuentran las mejores oportunidades de negocio para su compañía?
De cara a 2026, Bitdefender está centrada en desenvolverse en un panorama de seguridad cada vez más marcado por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica. Las organizaciones están siendo más selectivas con sus inversiones, priorizando a los proveedores capaces de ofrecer protección avanzada sin comprometer el cumplimiento normativo.
Una de las oportunidades más significativas que identificamos está en dar respuesta a los requisitos de soberanía del dato. Las presiones geopolíticas y la creciente complejidad regulatoria están impulsando en toda Europa la demanda de plataformas de seguridad que garanticen que los datos sensibles permanezcan bajo control local. Ayudamos a las organizaciones de sectores regulados a modernizar sus defensas, asegurando al mismo tiempo que los datos se almacenan y procesan en estricto cumplimiento de la normativa regional.
Más allá del cumplimiento normativo, nuestra misión principal es democratizar la seguridad avanzada. Analizamos los ciberataques globales en tiempo real y traducimos esa inteligencia en tecnología práctica y accionable. Esto aborda una brecha de seguridad clave, especialmente para organizaciones que no cuentan con grandes equipos de operaciones de seguridad (SecOps). Nuestra estrategia se centra en ofrecer el mismo nivel de protección que utilizan las grandes empresas mediante herramientas automatizadas que no requieren conocimientos especializados. Al cerrar la brecha entre la inteligencia avanzada sobre amenazas y una ejecución sencilla, hacemos que la seguridad moderna sea accesible para una comunidad empresarial española y europea más amplia.




































































