Casi la mitad de los profesionales de TI (48 %) ha tenido que abandonar proyectos debido a la falta de competencias técnicas, según revela un informe de Pluralsight. Las áreas donde se detectan mayores carencias son ciberseguridad, cloud e inteligencia artificial/machine learning, lo que afecta directamente a la colaboración entre equipos y reduce la eficiencia operativa. El estudio señala que esta brecha de habilidades genera equipos sobrecargados, plazos incumplidos y bloqueos de ingresos, con un impacto claro tanto en la productividad como en los resultados del negocio.
Frente a este desafío, el informe destaca que desarrollar las competencias del personal es más rentable y eficaz que contratar nuevo talento, según el 89 % de las organizaciones encuestadas. Además, el 43 % asegura que capacitar a los empleados es más rápido que reclutar externamente. La mayoría de las empresas invierte menos de 5.000 dólares por empleado en programas de formación, un coste muy inferior al de la contratación de personal cualificado.
Las certificaciones profesionales se consolidan como la principal vía para que los profesionales de TI obtengan aumentos salariales y promociones, reforzando la formación continua como una herramienta clave para la motivación y la retención del talento tecnológico.
El 95 % de los profesionales de TI y de negocio afirma necesitar más apoyo para aprender
La cultura de aprendizaje todavía no se materializa
Aunque los directivos consideran la formación una prioridad estratégica, el 95 % de los profesionales de TI y de negocio afirma necesitar más apoyo para aprender. El principal obstáculo sigue siendo “encontrar tiempo para formarse”, por cuarto año consecutivo, mientras que menos de la mitad de las organizaciones (46 %) ofrece tiempo dedicado al aprendizaje durante la jornada laboral.
“Que el 95 % de los profesionales siga sintiéndose con recursos insuficientes revela una brecha persistente entre la intención de los líderes y la ejecución diaria. Cerrar esta brecha requiere pasar de declaraciones aspiracionales sobre cultura a acciones concretas y medibles, integrando el aprendizaje continuo en evaluaciones de desempeño, planificación de plantilla y responsabilidades de liderazgo”, destaca Matt Lloyd Davies, investigador en ciberseguridad y autor principal del informe.
La formación tecnológica como motor de negocio y del canal
Los datos del informe subrayan la importancia de extender la formación más allá de los equipos internos y cubrir el canal de distribución. Capacitar a partners o distribuidores no solo mejora la adopción de productos y servicios tecnológicos, sino que también potencia la experiencia del cliente, aumenta la eficiencia operativa y asegura que las soluciones lleguen al mercado con éxito. En sectores donde la tecnología evoluciona rápidamente, el aprendizaje continuo en todo el ecosistema de negocio se convierte en un factor determinante.
En este marco, empresas como Gadesoft están reforzando la formación de su canal en tecnologías estratégicas, incluyendo inteligencia artificial, ciberseguridad y cloud. Los programas para partners combinan teoría, prácticas guiadas, laboratorios y simulaciones reales, con el objetivo de que los equipos adquieran competencias técnicas, de gobernanza, estratégicas y de gestión de proyectos, comprendan los riesgos asociados a cada tecnología y aprendan a aplicarlas de manera responsable. De este modo, los partners no solo dominan las herramientas, sino que pueden utilizarlas estratégicamente, mejorar su competitividad y ofrecer un asesoramiento integral y de mayor valor a sus clientes.





































































