El renting tecnológico ha dejado de ser solo una alternativa a la compra de equipos. En 2025 se ha consolidado como la principal forma de adquisición para empresas de todos los tamaños. En un contexto marcado por la incertidumbre económica, la digitalización y la sostenibilidad, Grenke ha sabido adaptar su oferta para acompañar a sus clientes en su transformación digital, innovando y creciendo al mismo tiempo.
En pocos años, la forma en que las empresas acceden a la tecnología ha dado un giro radical. Las cuotas de pago por uso han pasado de ser una opción minoritaria a una tendencia consolidada, especialmente entre las nuevas generaciones de profesionales que priorizan la flexibilidad sobre la propiedad. Sectores como la robótica, la inteligencia artificial y la sostenibilidad han impulsado la demanda de soluciones tecnológicas, elevando el mercado global de renting por encima del 7 % en 2025, según explica Marco Frühauf, director general de Grenke para España.
Para Frühauf, este crecimiento no se explica solo por la coyuntura económica sino por un cambio cultural profundo. “Esta tendencia surge de un vector muy fuerte. Todas las plataformas de la nueva economía promueven el pago por uso. Todo es pago por uso ahora, por una cuota mensual. Esto genera presión sobre el uso en lugar de la propiedad”. Sin embargo, matiza que algunas empresas siguen prefiriendo mantener activos estratégicos en propiedad, pese a su rápida depreciación.
El contrato All In ha ganado protagonismo, multiplicando por cinco la producción respecto al año anterior
La incertidumbre económica también ha marcado 2025. “La pyme media se lo piensa dos veces antes de firmar un compromiso a 36 o 48 meses”, comenta Frühauf. Inflación o costes elevados han obligado a Grenke a ajustar sus previsiones, aunque el crecimiento del volumen de producción sigue siendo positivo con un aumento del 9,3 % frente a 2024. Paralelamente, la sostenibilidad se ha consolidado como un motor natural del renting. “No hay nada más circular que usar un bien, dejar de usarlo y que ese bien siga en circulación”, apunta Frühauf. Grenke fomenta la prórroga de contratos y la recolección de equipos para su reventa o reutilización, prolongando su vida útil y reduciendo el desperdicio.
El canal de distribución se ha convertido en un aspecto estratégico en 2025. Frühauf destaca la concentración de partners como una medida necesaria. De más de 4.000 colaboradores, la compañía ha pasado a trabajar con 3.600. “Los partners que al final del año solo tienen tres, cuatro o cinco operaciones no sacan partido, y nosotros invertimos mucho trabajo con poco rédito”.
Dentro de esta estrategia, el contrato All In ha ganado protagonismo, multiplicando por cinco la producción respecto al año anterior. “Cada vez se busca integrar más el servicio dentro de la oferta del integrador. Integrar todas las necesidades del cliente y ofrecérselas en un paquete completo. Por eso se llama All In, porque está todo incluido”, detalla Frühauf. Esta propuesta permite a los partners ofrecer soluciones completas, combinando hardware, servicios y asesoría especializada, y reforzando su competitividad.
Además, 2025 ha estado marcado por la normativa. La Ley Crea y Crece y la adaptación de los ERP obligan a muchas empresas a digitalizar procesos y actualizar sistemas. Para Grenke, esto representa una oportunidad para impulsar la digitalización y el e-commerce B2B. “Queremos digitalizar todo el proceso de compra, de principio a fin, para que el cliente pueda gestionarlo desde su ordenador y el canal también participe en todo el proceso”, concluye Frühauf, quien considera que 2026 será un año lleno de oportunidades para consolidar estas tendencias.

































































