Reducir la brecha digital es una obligación para que las empresas puedan ser competitivas. Así lo cree Jaime Soler, vicepresidente y country chief executive Iberia de Ingram Micro, que insiste en que sigue siendo un reto para la industria de la tecnología de la información. “Todos los segmentos del canal (fabricantes, revendedores y mayoristas) hemos de dar respuestas coordinadas”.
El mayorista sigue su proceso de transformación hacia una compañía de plataforma con una estrategia centrada en la venta de soluciones con especial foco en la pequeña y mediana empresa, donde el canal tiene un gran protagonismo. “Las soluciones basadas en la inteligencia artificial y la ciberseguridad serán claves y nos ofrecerán oportunidades de venta de productos y servicios”.
La economía española vive un buen momento, con una previsión de crecimiento en 2025 que rozaba el 3 %, el doble del ascenso de la Unión Europea. Unas previsiones que apuntan a la bonanza hasta el año 2028, con un baremo en torno al 2,1 %: una cifra mucho más elevada que la que se prevé para la media de la Unión Europea, cifrada en un 1,3 %. De cara a 2026, el segmento TIC deberá afrontar, entre otros retos, los posibles problemas de suministro, a partir del próximo mes de abril; y la ejecución de los últimos fondos europeos, tras la conclusión del exitoso Kit Digital. ¿Cómo vislumbra el comportamiento de la inversión tecnológica de la Administración pública y las empresas privadas?
Las empresas españolas tienen retos importantes en un mundo cada vez más global donde los consumidores buscan nuevos horizontes, mayor flexibilidad y consumen de una manera más racional en base a una mayor información.
Para responder a estas necesidades las empresas han de transformar sus procesos y propuestas de valor en un entorno digital. Es por ello que reducir la brecha digital es una obligación para que las empresas puedan ser competitivas.
«El Kit Digital ha sido una gran iniciativa, pero no es suficiente y por eso se han de ofrecer más fondos que aceleren la transformación»
Este es un reto para la industria de la tecnología de la información donde todos los segmentos del canal (fabricantes, revendedores y mayoristas) hemos de dar respuestas coordinadas. Nosotros lo tenemos claro y por eso nos estamos transformando en una compañía de plataforma.
Las Administraciones públicas han de apoyar esta transformación y el Kit Digital ha sido una gran iniciativa, pero no es suficiente y por eso se han de ofrecer más fondos que aceleren esta transformación.
En el caso de Ingram Micro, ¿cómo afronta 2026? ¿Dónde se encuentran las mejores oportunidades de negocio para su compañía?
Afrontamos el 2026 con optimismo y voluntad de servicio, creemos que la industria de la tecnología de la información tiene que apoyar a las empresas para conseguir ser competitivas en un mundo global. Esa respuesta ha de ser coordinada entre los fabricantes, revendedores y mayoristas ofreciendo soluciones potentes donde producto, servicios y flexibilidad son claves. Una coordinación que se ofrece mejor desde un ecosistema de plataformas.
Nuestra estrategia se centra en la venta de soluciones con especial foco en la pequeña y mediana empresa, donde el canal tiene un gran protagonismo.
Las soluciones basadas en la inteligencia artificial y la ciberseguridad serán claves en este espacio y nos ofrecerán oportunidades de venta de productos y servicios. La flexibilidad requerida la ofrece el consumo de tecnología en modo de suscripción y ahí las plataformas son claves.




































































