La continuidad del negocio ante las amenazas continuas ya no es una opción, es una necesidad. Así lo cree David Sanz, senior director sales engineering Europe south de Commvault, que recuerda que, además de que la IA generará un volumen y una variedad de datos sin precedentes en las organizaciones españolas, también introducirá nuevos vectores de ataque y oportunidades para que los cibercriminales actúen, contaminen y manipulen identidades, cadenas de suministro y modelos orientados a la IA.
Para hacer frente a estos retos, recomienda que las organizaciones de toda España tendrán que “centrarse en la ciberresiliencia para garantizar que puedan recuperarse y mantener sus operaciones en funcionamiento cuando, inevitablemente, ocurra lo peor”.
La economía española vive un buen momento, con una previsión de crecimiento en 2025 que rozaba el 3 %, el doble del ascenso de la Unión Europea. Unas previsiones que apuntan a la bonanza hasta el año 2028, con un baremo en torno al 2,1 %: una cifra mucho más elevada que la que se prevé para la media de la Unión Europea, cifrada en un 1,3 %. De cara a 2026, el segmento TIC deberá afrontar, entre otros retos, los posibles problemas de suministro, a partir del próximo mes de abril; y la ejecución de los últimos fondos europeos, tras la conclusión del exitoso Kit Digital. ¿Cómo vislumbra el comportamiento de la inversión tecnológica de la Administración pública y las empresas privadas?
Como todas las economías, España también participa en la carrera mundial por la adopción de la IA. Independientemente de las tendencias económicas, tanto la empresa privada como el sector público tendrán que evaluar formas de incluir la IA en sus ecosistemas. Esto impulsará el interés por nuevos proyectos que superarán con creces la fase experimental. Hace solo unas semanas The Wall Street Journal informó de que las grandes tecnológicas invirtieron más de 400.000 millones de dólares en infraestructura de IA en 2025, lo que generará un valor económico previsto de billones de dólares.
Pero la IA generativa y la IA agéntica generarán a su vez un volumen y una variedad de datos sin precedentes en las organizaciones españolas que deberán protegerse y gestionarse. La IA introducirá nuevos vectores de ataque y oportunidades para que los cibercriminales actúen, contaminen y manipulen identidades, cadenas de suministro y modelos orientados a la IA. El auge de las máquinas y los modelos autónomos está introduciendo nuevos y cambiantes requisitos de gobernanza y observabilidad, y aumentando la necesidad de soberanía de los datos.
«Tanto la empresa privada como el sector público tendrán que evaluar formas de incluir la IA en sus ecosistemas»
Para hacer frente a estos retos, las organizaciones de toda España tendrán que centrarse en la ciberresiliencia para garantizar que puedan recuperarse y mantener sus operaciones en funcionamiento cuando, inevitablemente, ocurra lo peor. La continuidad del negocio ante las amenazas continuas ya no es una opción, es una necesidad. Y a las organizaciones se les pedirá que aumenten sus capacidades de gobernanza, ya que las nuevas regulaciones europeas, como la Ley de IA de la UE o la Directiva NIS2, les exigirán reforzar sus capacidades tecnológicas para cumplir con ellas.
En el caso de Commvault, ¿cómo afronta 2026? ¿Dónde se encuentran las mejores oportunidades de negocio para su compañía?
A nivel tecnológico, las empresas se enfrentan hoy en día a tres retos distintos: por un lado, la inteligencia artificial está creando volúmenes exponenciales de datos distribuidos, lo que introduce más vectores de amenaza que pueden ser explotados por los malos actores; en segundo lugar, las empresas están utilizando productos aislados para asegurar, proteger, gestionar y recuperar datos, herramientas que nunca fueron diseñadas para funcionar juntas; y, por último, las empresas están distribuidas en entornos locales, en la nube e híbridos y necesitan resiliencia para todos ellos.
Todo ello crea una tormenta perfecta: amenazas cibernéticas implacables, agravadas por la IA; ataques a los sistemas de identidad y retos de recuperación que afectan a los ingresos y a la reputación.
En Commvault, hemos lanzado Commvault Cloud Unity, una plataforma habilitada para la IA que aborda estos retos integrando la seguridad de los datos, la recuperación cibernética y la resiliencia de la identidad. Se trata de una plataforma que no solo unifica la resiliencia entre disciplinas y entornos, sino que también ayuda a los clientes a lograr sólidos resultados empresariales.





































































