Ecofimática es la fundación medioambiental, gestionada por Recyclia, que se encarga de la recogida y reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) procedentes de la impresión y en la que juega un papel clave la labor del canal de distribución ya que el 75 % de los residuos que maneja proceden del ámbito profesional. A pesar de su tamaño es una fundación que cumple los objetivos de recogida que establece la normativa y que trabaja para avanzar en la economía circular.
Gabriel García, director general de Recyclia, recuerda que el origen de la fundación se encuentra en el grupo de trabajo dedicado a la impresión en la asociación ASIMELEC, que ya desde el año 1999 comenzó a trabajar en este terreno para anticiparse a la normativa europea, que se preparaba para la gestión de residuos, y de manera voluntaria comenzó a diseñar el sistema de recogida. “La directiva se publicó posteriormente, pero estos fabricantes empezaron a diseñar el sistema de recogida en el año 2002 de manera piloto”, explica. Estas experiencias piloto, que se llevaron a cabo en La Coruña y Málaga, fueron el germen del sistema de recogida que se puso en marcha a nivel nacional cuando la normativa se transpuso a la legislación nacional en 2005. Violeta Sánchez, directora del Área de Empresas y Servicios de Recyclia, recalca que “hasta entonces se había hecho de manera voluntaria”.
En estos primeros pasos el papel de los distribuidores fue clave para ir configurando los puntos de recogida y un modelo en el que el segmento B2B acapara el peso principal. Los responsables de Recyclia recuerdan que durante los primeros años se realizaron numerosas campañas de concienciación para que el canal comprendiera lo importante de su labor para llevar a cabo el proceso de recogida.
La fundación durante sus más de 20 años de existencia ha mantenido el carácter pionero, anticipándose a los cambios normativos. Por eso cuando en 2015 se modifica la norma, que entró en vigor en 2018, para incluir la gestión de los consumibles se pone en marcha de nuevo el diseño de los sistemas de recogida de este tipo de residuos que se concretaran en Tragatóner y Tragatinta.
Violeta Sánchez destaca que uno de valores de Ecofimática es la capacidad para cumplir los objetivos de recogida que marca la ley. Por esto cuando a partir de 2016 se establecieron las obligaciones de la recogida para el mercado profesional los fabricantes pusieron a su disposición sus servicios logísticos para que a la entrega de nuevas máquinas se recogieran las antiguas. Esto favoreció el cumplimento de los objetivos y, además, impulsó la recuperación. “Les permitió establecer un modelo en el que podían recuperar las máquinas, reacondicionarlas y reinstalarlas en el cliente o recuperar las piezas para el servicio técnico”. Este modelo de recuperación se volvió a repetir en los consumibles, lo que constituye un hito para la fundación, ya que a pesar de su tamaño más pequeño frente a otras entidades ha adoptado este enfoque como un factor diferencial y de negocio. Los productores “han conseguido integrar el respeto al medio ambiente en su actividad y tratarlo como parte de negocio”, destaca García.
Gestión
Los resultados avalan el buen hacer de Ecofimática. En el balance de 2025, correspondiente a la actividad de 2024, se contabilizó la gestión de 5.117 toneladas de residuos de impresión, siendo el 85 % de éstos procedentes del canal profesional y el 15 % del doméstico. Los responsables de Recyclia reconocen que se ha avanzado en la concienciación de los usuarios, sobre todo los particulares, lo que ha contribuido a incrementar el número de residuos gestionados. La capilaridad de su red de puntos de recogida es otro elemento que ha favorecido el cumplimiento de los objetivos. Cuenta con 35.406 puntos de recogida en toda España, que dan servicio tanto al canal doméstico como al profesional.
Uno de los factores que ha permitido lograr unos buenos resultados es la efectividad del circuito de recogida. El productor recoge los equipos antiguos en las empresas cuando vende uno nuevo y sus equipos técnicos deciden el destino de la máquina o las piezas; mientras que en el caso del canal Ecofimática les facilita la recogida, gestionando las solicitudes a través de su plataforma online. En este proceso las empresas logísticas habilitadas agilizan la recogida y evitan que realicen otros trámites burocráticos; aunque como recalca Sánchez la implicación del distribuidor es igual de importante que la del fabricante. En este sentido, 1.700 distribuidores forman parte de la red de puntos de recogida y el 42 % de los consumibles que se recogen procede de la distribución.
Los directivos reconocen la evolución al alza de los residuos tratados durante todos los años de actividad, aunque reconocen que la tecnología de impresión es madura y su mercado se está reduciendo, por lo que no hay un margen de crecimiento elevado. En el caso de los consumibles, a través de los sistemas Tragatóner y Tragatinta, hay más posibilidades de crecer porque es una obligación más reciente, se están instalando nuevos puntos de recogida y los productores están incluyendo esta opción como parte de su servicio posventa.
Reutilización
El sistema de recogida de consumibles Tragatóner/Tragatinta gestionó en 2024 más de un millón de cartuchos, equivalentes a 659.229 kilogramos, y acumula desde 2018 más de 3.375 toneladas tratadas. Estas cifras dan idea del trabajo realizado en los últimos años que, además, se completa con la recuperación. Al igual que en las máquinas, que se reacondicionan para darles una segunda vida o se aprovechan las piezas, en el caso del consumible también se está avanzando en la reutilización. “En la parte del consumible ha permitido recuperar el que antes salía por otras vías porque no solo es que se reutilice, sino que tenga calidad y cumpla con los estándares de seguridad”, señala Sánchez. Ecofimática está colaborando con cuatro plantas de remanufactura europeas y este año trabajará con una quinta.
Esta labor de reutilización y recuperación de equipos y consumibles propicia el avance para la economía circular. Sin embargo, no computa como un mérito de la fundación porque la normativa solo habla de residuos. Por tanto, como apunta la responsable, “todavía tiene más valor el cumplimiento de objetivos de la fundación” ya que se contabilizan todo lo que ya no se puede reinstalar ni reacondicionar.
Planes
Este año Ecofimática, además de continuar con su labor habitual y colaborar con las otras fundaciones que gestiona Recyclia, planea dar a conocer su actividad, poniendo en marcha diferentes acciones, incluyendo la difusión de su trabajo en redes sociales, con el fin de dar valor al compromiso de los fabricantes que forman parten de la fundación.
Al mismo tiempo, se plantea “seguir consolidando la parte de reacondicionado de consumibles y crear todo el sistema para el reciclado de envases”, avanza la responsable.







































































