Cerrado el primer año como Fsas Technologies, el pasado 31 de marzo, el balance que hace la compañía es tremendamente positivo, con un excelente negocio en torno al cómputo y el almacenamiento; y, sobre todo, con los tres proyectos ganados en el Valle de la Lengua, en La Rioja, el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA). Gonzalo Romeo, country manager de la compañía, señala la enorme oportunidad que hay en el mercado con el despliegue de los centros de datos y la explosión de la IA.
Desde hace más de un año Fsas Technologies opera, dentro del ecosistema Fujitsu, como una unidad diferenciada, con un enfoque estratégico propio centrado en el desarrollo de las infraestructuras tecnológicas. ¿Qué supone esta nueva etapa? ¿Qué ventajas aporta?
En Japón lo llevaron a cabo un año antes. Segregar toda el área de producto con la idea, muy clara, de desarrollar una propuesta para los entornos de centros de datos críticos nos ha permitido ser mucho más ágiles y adoptar decisiones con mayor rapidez. El equipo es más homogéneo: no hay nadie dentro de la organización que no entienda cuál es el negocio. Hay un objetivo común. Por otro lado, la estrategia de Fsas Technologies es muy buena. Hay un boom absoluto de los centros de datos. Y ese es nuestro negocio. Se trata de entornos críticos, con consumos muy exigentes, que demandan mucha potencia y en los que hay que integrar muchas tecnologías.
¿Hay alguna desventaja?
Quizás existía una pero ya no. Cuando empezamos, Fsas Technologies no se conocía en Europa aunque en Japón era una compañía antiquísima, muy reconocida en el mercado. Esa fue la razón por la que apostó por el nombre. En España, al principio, lo vimos como un reto, pero ahora resulta fresco. Tenemos la ventaja de ser una compañía nueva, que tiene su encanto como novedad, pero, cuando se profundiza, resulta ser una empresa con una larga trayectoria. No tenemos ningún problema de credibilidad y el hecho de trabajar con una marca “nueva” nos está abriendo muchas puertas.
¿Qué marca la colaboración con Fujitsu en España?
Estamos trabajando mejor que antes con Fujitsu. Antes había un cierto “solape” y existía una cierta dependencia. Ahora, sin embargo, como nos conocemos perfectamente, cuando surgen las oportunidades enseguida se demandan los recursos que se necesitan. Nosotros no tenemos capacidad para desplegar servicios y, al contrario, Fujitsu no dispone de infraestructura; por lo que está resultando muy complementario.
Se cerró año fiscal el pasado 31 de marzo. ¿Qué balance se puede hacer de este “primer” ejercicio de independencia?
Se ha hecho, por ejemplo, el mejor marzo de la historia en términos de contratación. Ha sido el mejor año de negocio “estándar” y hemos mejorado la facturación. En contratación hemos duplicado, con el resultado más grande de la historia: hemos vendido más PRIMERGY que nunca en el canal y hemos ganado los tres proyectos de IA más importantes en España: el Valle de la Lengua en La Rioja, el Barcelona Supercomputing Center (BSC), el pasado mes de diciembre, con un montante de 65 millones de euros; y el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), de 21 millones.
“Somos EU friendly”
Quizás una de las razones es que, ante los problemas de escasez de componentes, somos de las pocas compañías con una propuesta clara. Fsas Technologies mantiene los precios durante un mes, lo que permite al partner acudir al cliente y cerrar un proyecto con un precio firme. Está funcionando muy bien.
¿Se podrá mantener esta medida a largo plazo? ¿Qué otras medidas se están poniendo en marcha para hacer frente a este problema?
Todavía no está muy claro el alcance que va a tener. Ahora mismo hay un gran desconcierto. Nosotros hemos sido de las compañías más rápidas en, al menos, hacer un planteamiento que los clientes puedan entender. No sé si podremos mantener ese compromiso a largo plazo. Espero que sí pero las subidas en algunos componentes han llegado a un 600 %. Quizás existe un poco de “sobreactuación”: ante una situación de crisis se intenta estocar y ampliar los pedidos; lo que puede provocar un efecto “rebote”. Por otro lado, además de mantener los precios un mes, estamos hablando con los clientes para llegar a acuerdos creativos.
¿A qué llama acuerdo creativo?
Por ejemplo, que Fsas adquiera las máquinas e ir suministrándoselas al cliente a medida que las necesite. Asumimos, de alguna manera, un coste financiero, y se negocia con el cliente.
En el análisis del mercado del centro de datos, tras un par de años en el que el negocio sufrió una cierta ralentización, en 2025 la recuperación fue clara y fue un segmento que ofreció buenos números, sobre todo por la consolidación de los modelos híbridos y por el crecimiento, por ejemplo, del área de los servidores. ¿Qué explica este resurgimiento?
Se está repatriando mucho cloud ya que este entorno tiene limitaciones. Casi nunca es más barato y ahora mismo tiene que hacer frente a muchas limitaciones relacionadas con la confidencialidad o la protección. Por otro lado, la explosión de la inteligencia artificial: los clientes se han encontrado con una tecnología absolutamente disruptiva que deben incorporar en sus procesos. Es una auténtica revolución: no hay una empresa que no esté haciendo algo en torno a ella.

¿Cómo valoraría el área del almacenamiento?
Hemos hecho el mejor año de nuestra historia en esta área. Hay una particularidad: Fsas tiene más negocio “no” ETERNUS que ETERNUS. Somos el único fabricante que vende más de terceros que de su propio producto. Aunque puede sonar raro es lo que hace que seamos muy buenos en el entorno del centro de datos donde es imposible diseñar una instalación, de manera eficiente, con la tecnología de un solo fabricante. Nadie tiene lo mejor de todo: en un entorno de supercomputación o de IA, por ejemplo, se necesitan, al menos, 3 niveles distintos de almacenamiento. Fsas Technologies lleva mucho tiempo trabajando con otras empresas. Es el caso, por ejemplo, de los acuerdos con Supermicro o NetApp; y acabamos de suscribir uno con Pure Storage. Proyectos como el del BSC o el del CESGA los hemos desplegado gracias a nuestros acuerdos con otros fabricantes. Somos el único fabricante que puede actuar como “integrador”; un perfil que sabemos poner en valor.
Y, en relación a la soberanía europea, con la creciente apertura de zonas cloud por parte de los grandes hiperescalares en España, ¿qué papel quiere jugar Fsas Technologies?
Somos EU friendly. La Unión Europea está preocupada por desarrollar la carrera del cómputo y de la cuántica por primera vez: nunca en Europa se había planteado nada parecido. Hay iniciativas para sacar un procesador europeo, European Processor Initiative, y hay un acuerdo estratégico entre la Unión Europea y Japón, al que se le considera un país “complementario”. Por ejemplo, Fsas está colaborando con el BSC en el desarrollo de algún tema relacionado con el cómputo. Creo que el país que más cerca está de Europa en la actualidad es Japón.
Uno de los hitos estratégicos es la apuesta por un nuevo procesador de bajo consumo, Monaka, orientado a la inteligencia artificial. ¿Se puede competir con los grandes actores del sector como Intel o AMD?
Hubo una época en la que todos los fabricantes tenían su propio chip. Algo que luego cambió con la estrategia de AMD e Intel gracias a la estandarizaron de las tecnologías; resultaba muy caro tener un procesador lo que provocó que la mayor parte de los fabricantes cesaran su desarrollo. Excepto Fujitsu: nunca dejamos de hacer procesadores. Hemos seguido haciendo los chips de Oracle y empezamos a introducirnos en el bajo consumo con el Fugaku, el supercomputador para el Centro de Ciencias de la Computación RIKEN, en Kobe (Japón), que fue la máquina más potente del mundo sin tener GPU y la más eficiente. Ya han pasado cinco años y sigue siendo el número uno en consumo de energía. Precisamente, hace un lustro, se anunció Monaka, que saldrá al mercado en el último trimestre de 2026. Primero integrado en máquinas de Supermicro y, posteriormente, en máquinas de Fsas en el primer trimestre de 2027.
«Fsas Technologies mantiene los precios durante un mes, lo que permite al partner acudir al cliente y cerrar un proyecto con un precio firme”
Monaka es una nueva generación del AX64F, con extensiones para supercomputación e IA; de bajo consumo. Estamos sacando un chip mejorado de ARM que no necesita GPU. Se ha firmado un acuerdo con NVIDIA para diseñar un nuevo Fugaku que integrará Monaka conectado con aceleradoras de NVIDIA por NVLink. Para correr cargas de trabajo de inteligencia artificial Monaka es el mejor chip del mercado. Se han firmado acuerdos con AMD y también con NVIDIA para hacer máquinas que lo integren.
Anda muy “movido” el mercado de virtualización con los cambios que se han operado en las estrategias de las compañías. Desde la perspectiva de Fsas Technologies, ¿cuáles son las oportunidades que abre este panorama en el que se cuentan con alianzas tan estratégicas como Proxmox VE?
Lo vemos como una oportunidad tremenda. La primera filial de Fsas en Europa que empezó a trabajar con Proxmox fue Fsas España hace un año. Es, prácticamente, nuestra primera alternativa en virtualización aunque estamos patrocinando otras alternativas. Hemos roto con Broadcom, a nivel mundial, y hemos apostado por OpenNebula, Nutanix y Proxmox. Y se están analizando más alternativas.
La supercomputación es una línea estratégica. Aunque en España el peso de la misma es pequeña, hay proyectos con enorme valor. ¿Cómo observa el desarrollo de este mercado?
El peso es muy pequeño porque solo había proyectos de supercomputación en entornos públicos. Ahora se está empezando a desarrollar, algo, el área privada. La Unión Europea quiere liderar su desarrollo y, como ente público, ser un facilitador para determinadas tecnologías, que el entorno privado necesita, pero que son muy costosas y difíciles de gestionar. Ejemplo es el proyecto europeo de las IA Factories, la primera es el proyecto del BSC, en el que participamos; y la segunda es la que pondrá en marcha el CESGA, un proyecto con un montante de 81 millones. Ambos son proyectos de la Unión Europea que pretenden que estos centros se pongan a disposición, con eficacia, del ecosistema. La gran revolución de la supercomputación y de la IA va a venir de la mano de los estos centros, que se van a convertir en los proveedores de cómputo para todo el ecosistema público y privado. Hasta ahora acceder, por ejemplo, a la máquina del CESGA o del BSC era muy complicado para el área privada.
“El canal nos ha visto como una alternativa muy cómoda”
En nuestro caso, como parte del contrato que hemos firmado con BSC, somos los responsables, junto con Telefónica, de facilitar el acceso a estas tecnologías al ecosistema privado; una iniciativa que un centro de supercomputación nunca había tenido.
NetApp y Supermicro señalan dos alianzas claves. ¿Qué aporta cada una de ellas?
Estos acuerdos complementan nuestra oferta. En el caso de Supermicro, por ejemplo, se trata de máquinas muy especializadas en supercomputación. Con NetApp sucede algo similar, con soluciones con prestaciones para entornos críticos de alta disponibilidad. Fsas es un proyecto “joven” y los próximos pasos suponen, por ejemplo, la reventa de soluciones de Supermicro que integren nuestro procesador. También con Nvidia, que contará con soluciones que integren Monaka.
En el ámbito del canal, esta nueva etapa, ¿introduce algún cambio en la estrategia? ¿La ha recibido bien?
El canal siempre nos recibe muy bien. Nunca hemos sido líderes sino una compañía que se ha especializado, muy creíble y fiable. El canal nos ha visto como una alternativa muy cómoda. No estamos nada sobre distribuidos: si se va con un partner a una operación se respeta. También el precio. En los últimos tiempos, nos observan con más entusiasmo porque estamos reforzando la oferta.
¿Qué objetivos se persiguen en este recién estrenado ejercicio?
Hay que consolidar. Hay que entregar, correctamente, los proyectos del BSC y del CESGA; e implicarnos en que esas soluciones tengan repercusión en el mercado español. Ya lo hicimos con la máquina cuántica de CESGA con la que nos comprometimos, aunque no estuviera en el pliego, a montar un centro de cuántica en Galicia. Tenemos a 7 personas trabajando en su desarrollo. Una iniciativa que vamos a desarrollar en el BSC y en el nuevo proyecto de CESGA. Eso no lo hace ningún fabricante. Fsas tiene esa inquietud, lo que se valora mucho.
































































