El informe “State of wireless” de Cisco indica que la inversión en redes inalámbricas tiene un efecto impulsor en los ingresos de las empresas, favoreciendo la productividad de los empleados y la fidelización de los clientes.
El estudio indica que los factores que están impulsando la modernización inalámbrica son el Internet de las cosas, las cargas de trabajo de IA y las aplicaciones de gran ancho de banda, como el streaming en 4K/8K y la RA/RV, el uso compartido de escritorios y el BYOD. Además, casi tres de cada cinco organizaciones afirman tener planes de implementar wifi 6E o wifi 7 durante el próximo año para modernizar su conectividad.
El efecto positivo de la inversión en tecnología wireless se produce en varias áreas del negocio, según recoge el informe. En nuestro país, el 68 % de las empresas consultadas señala un aumento de su eficiencia operativa, el 72 % observa mejoras en la productividad de los empleados, el 68 % constata una mayor implicación de los clientes y el 60 % experimenta un impacto positivo en los ingresos.
A pesar de estos beneficios también hay otros efectos menos positivos porque la introducción de la IA en las redes inalámbricas incrementa la complejidad y los riesgos.
El 97 % de las organizaciones españolas afirma que las operaciones inalámbricas se están volviendo más complejas. El 52 % dedican la mayor parte de su tiempo a la resolución reactiva de problemas y a la gestión de incidencias y el 83 % señala carencias de visibilidad que dificultan la resolución de problemas de wifi.
El estudio también refleja que se está produciendo una brecha en materia de IA agéntica. El 71 % prefiere una red inalámbrica total o mayoritariamente automatizada con acciones basadas en IA, pero sólo el 33 % afirma que esas capacidades están implementadas en la actualidad.
En cuanto a los problemas de seguridad que se están percibiendo, el informe señala que el 86 % de las organizaciones españolas consultadas ha sufrido al menos un incidente de seguridad inalámbrica en los últimos 12 meses. El 48 % declara pérdidas económicas, el 34% mencionan la pérdida de confianza de los clientes y el 31% señalan sanciones normativas o consecuencias en materia de cumplimiento.
































































