El Gobierno ha presentado una hoja de ruta, que contiene las principales medidas y líneas de acción, para reducir la dependencia de proveedores y tecnologías no europeas en ámbitos considerados críticos para la economía, la seguridad digital y los servicios públicos.
El documento incluye un diagnóstico DAFO (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas) del sector digital en España, identificando entre las fortalezas la supercomputación, el ecosistema científico, la disponibilidad de energía renovable y capacidades en ciberseguridad.
Los retos principales que señala son la dependencia tecnológica, la brecha de inversión, la necesidad de atraer y retener talento y la baja adopción tecnológica en pymes y sectores tradicionales.
La hora de ruta también distingue entre tecnologías críticas (chips y semiconductores, nube, IA y datos, computación avanzada, cuántica, conectividad y ciberseguridad, entre otras) y otros ámbitos donde España considera que parte con ventaja competitiva como identidad digital y privacidad, GovTech (administración digital), CleanTech, audiovisual y neurotecnologías.
La intención del Gobierno es combinar el refuerzo de las “capas básicas” del ecosistema digital con el impulso a los sectores en los se puede crecer y ganar especialización.
En documento establece diez líneas de acción como la conexión de infraestructura pública digital (IPD) española a la IPD europea, aprovechando capacidades ya existentes en administración digital e interoperabilidad. También contempla impulsar una norma de centros de datos sostenibles o “verdes”, incorporando criterios de eficiencia energética e hídrica, ordenación territorial y creación de empleo; y el desarrollo de capacidades para AI Gigafactories, vinculadas a la instalación y operación de infraestructura de cómputo a gran escala.
La hoja de ruta también incluye el apoyo de la definición y el despliegue de una nube soberana europea, orientada a alojar datos y servicios sensibles bajo jurisdicción europea; el refuerzo a la inversión en chips; el desarrollo de una suite ofimática de código abierto para las administraciones (OpenDesk y software libre), como herramienta de productividad y para reducir dependencias y acelerar la creación de un sistema europeo de pagos transfronterizos interoperable. En este último aspecto se menciona citando la alianza EuroPA y su hoja de ruta de interoperabilidad (pagos entre personas en 2026 y pagos en comercio y punto de venta en 2027).
Potenciar el sector espacial, seguir impulsando las tecnologías cuánticas y fomentar la demanda de soluciones digitales europeas en compra pública (“Buy European”), planteándolo como un estímulo al mercado, dentro de la normativa aplicable (competencia y contratación pública) son otras de las líneas de acción que incluye el documento.
Óscar López, ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, destacó que “esta hoja de ruta no es un plan a futuro, es una sistematización de todo lo que está haciendo este Gobierno”.
El ministro explicó que este informe se compartirá con la Comisión Europea y que mantiene una continuidad con las medidas europeas para reforzar la soberanía digital.
“Hemos destinado una parte muy importante de los fondos europeos a reforzar esa soberanía digital y vamos a darle continuidad con el fondo llamado España Crece, que una de sus prioridades es seguir invirtiendo en reforzar esta soberanía digital”, añadió López.





































































