La inteligencia artificial ya está presente en casi todas las empresas y los trabajadores están usando la IA con o sin la aprobación del departamento informático, lo que está generando brechas de gobernanza y control. Lenovo ha analizado la situación en el último informe de la serie Work Reborn (El Renacimiento del Trabajo), denominado “Leading your workforce to triumph with AI” (Liderando la plantilla hacia el triunfo mediante la IA), que se ha realizado en base a una encuesta a 6.000 trabajadores de todo el mundo. Este estudio concluye que más del 70 % de los empleados utiliza la IA semanalmente y hasta un tercio opera sin supervisión del departamento informático. Además, el 80 % indica que su dependencia de la IA aumentará durante el próximo año.
Este uso sin control está produciendo efectos negativos en las empresas. El informe señala que las empresas están sufriendo retrasos en el retorno de la inversión, tienen gastos duplicados al usar múltiples herramientas para resolver los mismo problemas entre silos y, a la vez, el uso de estas herramientas no aprobadas está provocando el aumento de la superficie de ataque.
Al mismo tiempo, según recoge el informe, la adopción de IA entre las plantillas es muy irregular. Algunos profesionales operan en entornos seguros y optimizados, pero otros recurren a cualquier herramienta a la que puedan acceder para mantener su productividad. Esto está generando plantillas que operan a dos velocidades distintas, lo cual ralentiza la toma de decisiones, duplica los esfuerzos y dificulta la adopción de IA de manera consistente en toda la empresa.
Las amenazas asociadas a la IA también son otro problema. A pesar de que el 61 % de los responsables informáticos informan de un aumento de las amenazas de ciberseguridad asociadas a la IA, solo el 31 % confía en su capacidad para gestionar dichos riesgos. A esto se une el hecho de que el 43 % de los trabajadores manifiesta preocupación acerca de la exposición de datos o ataques impulsados por IA.
Otro de los problemas que ha detectado la investigación de Lenovo es que la mayoría de las empresas está intentando gestionar la IA entre capas desconectadas. Los dispositivos se despliegan y se gestionan de una forma y de otra diferente la infraestructura, añadiendo en muchos casos una capa de seguridad más tarde. Esta fragmentación está produciendo una brecha en la ejecución de la IA.
Lenovo está dando respuesta a esta problemática con un enfoque basado en controlar la IA a nivel de dispositivo y aplicar la seguridad como un servicio.
Lenovo une el despliegue de dispositivos, la gestión de ciclo de vida, la infraestructura y la seguridad en un único modelo operativo gobernado e implementado a través de su plataforma de dispositivos como servicio para la seguridad, TruScale Device as a Service for Security. De este modo, las empresas reducen los riesgos mediante monitorización constante y respuesta proactiva. Disfrutan de una gestión más simple y reducen el coste total de adquisición y, al mismo tiempo, eliminan las brechas entre seguridad de dispositivos y seguridad operativa.

































































