Digital Sovereignty Advisory Services es el nuevo servicio que ha presentado Fujitsu para asesorar a las organizaciones europeas en materia de soberanía digital. Este servicio se ha pensado para las organizaciones que aún no han evaluado o definido plenamente su estrategia de soberanía digital ofreciéndoles una ruta para cuantificar los riesgos, priorizar las inversiones, transformar la incertidumbre en torno a la soberanía en planes concretos, medibles y accionables.
“La soberanía digital ya no es un concepto abstracto. Se ha convertido en una prioridad a nivel de consejo, impulsada por requisitos regulatorios, tensiones geopolíticas y la necesidad de resiliencia operativa. Un posicionamiento de soberanía digital representa el estado actual de una organización en términos de control, transparencia y autonomía en tres dimensiones críticas: soberanía del dato, soberanía técnica y soberanía operativa”, destacó Caragh O’Carroll, hybrid IT portfolio lead de Fujitsu Europe.
El servicio Digital Sovereignty Advisory Services se ofrece como un programa de servicios profesionales de duración determinada, desarrollado en aproximadamente cuatro semanas. Se organiza en tres fases: discovery, analysis y reporting.
Durante la fase de discovery, los consultores realizan workshops y entrevistas con los principales responsables de negocio y TI para comprender las ambiciones estratégicas, el entorno tecnológico y las preocupaciones en materia de riesgos.
En la fase siguiente, de analysis, se aplica un marco técnico de evaluación para jerarquizar las recomendaciones y alinearlas con la estrategia de negocio. Finalmente, en la fase de reporting se entrega un informe completo, una presentación y una hoja de ruta personalizada con recomendaciones para maximizar el impacto en la soberanía, incluyendo orientación sobre costes y plazos para facilitar la construcción de futuros business cases.
O’Carroll añadió que mejorar el posicionamiento digital es clave y subrayó que “ aporta el valor añadido de una mayor resiliencia y refuerza la confianza del cliente final al demostrar que sus datos están protegidos.”
































































