La factura electrónica para las transacciones entre empresas y profesionales ya es obligatoria, según ha establecido el Gobierno a través de un real decreto. El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha explicado que con esta norma se quiere ayudar a la empresas a ganar en liquidez ya que uno de los problemas de las empresas españolas es que los periodos medios de pago se sitúan en torno a los 80 días.
El ministro ha anunciado que habrá dos opciones para la facturación electrónica. Una será las plataformas privadas que ya existen y en este caso será obligatorio que sean interoperables y estén conectadas para que las empresas solo necesiten una plataforma para las facturas emitidas y para las recibidas.
La otra opción es una plataforma pública que va a desarrollar la Agencia Tributaria. Las empresas, según señaló Cuerpo, podrán emplear los mecanismos de validación y de verificación de su identidad que ya usan con la agencia, lo que facilitará su uso a las empresas que vayan más retrasadas en este terreno.
El real decreto estable un periodo transitorio amplio para que las empresas puedan adaptarse. Las empresas y los profesionales que facturen más de 8 millones de euros al año tendrán un año para implementarlo, mientras que el resto de compañías tendrán dos años. El plazo comenzará cuando el Ministerio de Hacienda publique una orden ministerial que regule los aspectos técnicos de la plataforma pública, aunque el ministro ha avanzado que es posible que sea antes de las vacaciones de verano.



































































