TrendAI, la unidad de negocio enterprise de Trend Micro, ha presentado un informe global sobre la adopción de la IA en las organizaciones y los niveles de visibilidad, gobernanza y controles de seguridad adecuados para su gestión. Del estudio se desprende que hay una brecha entre los perfiles tecnológicos y los ejecutivos de negocio en relación al marco regulatorio. El 49 % de los ITDM (Information Technology Decision Makers) confía en los marcos legales que rigen la inteligencia artificial, mientras que solo confían en esta normativa el 32 % de los BDM (Business Decision Makers).
Ambos perfiles señalan que, de media, se identifica entre el 21 % y el 40 % del comportamiento malicioso vinculado a esta tecnología. Estos datos indican que muchos ataques pasan desapercibidos, lo que implica que hay un riesgo estructural porque los ciberdelincuentes están integrando la IA para automatizar sus técnicas de ataque.
El estudio indica que hay una presión interna creciente por adoptar soluciones basadas en IA, aunque existan dudas razonables sobre su impacto en seguridad. A pesar de esto tanto los ITDM (71 %) como los BDM (57 %) coinciden en que la inteligencia artificial es necesaria para combatir amenazas que, precisamente, están siendo impulsadas por la propia IA.
Sobre la visibilidad sobre los sistemas de IA implementados, el 83 % de los responsables tecnológicos dice que cuenta con una visibilidad completa o elevada, frente al 57 % de los directivos de negocio.
Esta diferencia revela que todavía existe margen para mejorar la alineación estratégica y la transparencia interna sobre el uso real de estas tecnologías en la organización.
La brecha entre ambos perfiles también se produce en el ámbito de la capacitación en inteligencia artificial. La formación es más habitual entre los ITDM (33 %), frente al 23 % de los BDM.
Trend AI indica que la mayoría de las organizaciones españolas se encuentra aún en una fase de implementación parcial, lo que indica que la gobernanza de la IA sigue en proceso de maduración.
“Las empresas españolas son conscientes del potencial transformador de la inteligencia artificial, pero deben avanzar con un enfoque riguroso en la gestión de sus riesgos. No se trata solo de adoptar IA, sino de hacerlo con criterios sólidos de seguridad, cumplimiento normativo y supervisión continua”, explica Antonio Abellán, country manager de TrendAI en Iberia.



































































