El Internet de las cosas está evolucionando hacia la inteligencia de las cosas, un nuevo concepto que combina conectividad, datos y la inteligencia artificial para que facilitar, además, de la recopilación de información, interpretarla y tomar decisiones. Esta conclusión se desprende el estudio “El poder transformador de IoT”, elaborado por Vodafone Business.
La compañía indica que en nuestro país ha superado los 16 millones de dispositivos comercializados y recuerda que ha superado los 230 millones de conexiones IoT en más de 190 países, lo que revela la consolidación de esta tecnología.
El informe recoge el impacto de esta tecnología y su efecto en el negocio. El 50 % de las grandes empresas consultadas en el Barómetro Vodafone IoT ha logrado reducciones de costes de hasta el 20 %, mientras que el 44% identifica mejoras en la experiencia de cliente o usuario como uno de los principales beneficios de estas soluciones. Además, 84 % de las grandes compañías encuestadas afirma que los datos generados por IoT ayudan a cumplir objetivos de sostenibilidad.
Esta tecnología, según señala Vodafone Business, está generando beneficios en numerosos sectores. Por ejemplo, en industria permite anticipar fallos y reducir tiempos muertos mediante mantenimiento predictivo; en salud, impulsa modelos de teleasistencia y monitorización remota; y en logística y retail, mejora la trazabilidad, la optimización de rutas y la gestión de la última milla-
La operadora estima que se está produciendo un salto hacia un IoT más inteligente y avanza que se podrían alcanzar los 40 mil millones de dispositivos IoT activos en el mundo en 2030.
Nerea Mínguez, directora de soluciones de negocio de Vodafone Empresas, explica que “estamos entrando en una nueva etapa del IoT, en la que ya no basta con conectar dispositivos: el verdadero valor está en transformar esos datos en inteligencia, eficiencia y capacidad de anticipación”. Y añade que esta evolución, que ya se está reflejando en sectores claves como la industria, la energía, la salud o las ciudades, pone de manifiesto la “la necesidad y obligación de que la ciberseguridad ocupe un lugar central desde el diseño”.
































































