La soberanía digital es un imperativo de negocio en la actualidad para las empresas europeas, especialmente en sectores regulados, que además de necesitan que sus datos residan en Europa tienen que tener el control y saber con qué garantías técnicas y legales cuentan.
Thales Cybersecurity Products, cuyas soluciones comercializa Exclusive Networks, considera que la soberanía digital se articula sobre tres pilares fundamentales: la soberanía de datos, es decir, el control sobre dónde residen los datos y quién los protege; la soberanía operacional, que significa la capacidad de gestionar entornos sin dependencias externas; y la soberanía de software o la posibilidad de auditar y controlar las herramientas que sostienen la infraestructura.
“Este marco conceptual no es nuevo para Thales Cybersecurity, que lleva años defendiéndolo como base de cualquier estrategia cloud sostenible, y que en la actualidad las regulaciones europeas están convirtiendo en requisito de cumplimiento y que las propias organizaciones demandan como ventaja competitiva”, explicó Eutimio Fernández, regional sales manager para Iberia en Thales Cybersecurity Products.
En este contexto, la inteligencia artificial amplifica las brechas en la soberanía del dato. Siete de cada diez profesionales de seguridad consultados en el “Thales 2026 Data Threat Report” identifican la IA como el mayor riesgo para sus datos corporativos. Este riego no solo procede de ataques externos sino de la propia gestión de la IA ya que a medida que los sistemas de IA se integran en flujos de trabajo, análisis y atención al cliente, estos agentes obtienen un acceso amplio y automatizado a los datos empresariales, frecuentemente sin los controles adecuados. Por esto, sólo el 34 % de las organizaciones sabe exactamente dónde están almacenados todos sus datos, y el 47 % de los datos sensibles en la nube permanecen sin cifrar.
“Las empresas que no pongan la seguridad del dato en el centro de su estrategia de IA corren el riesgo de que sus propios agentes accedan y expongan información crítica de manera inadvertida”, añadió Fernández.
Para incrementar el control, Thales Cybersecurity Products apuesta por el principio tecnológico de BYOK/BYOE (Bring Your Own Key / Bring Your Own Encryption) que facilita que las organizaciones mantengan la propiedad y el control total de sus claves de cifrado, de modo que ni siquiera el proveedor de infraestructura cloud tenga la capacidad técnica de acceder a los datos.
Para lograr este control, Thales Cybersecurity Products ofrece soluciones como CipherTrust Data Security Platform, que proporciona cifrado, tokenización y gestión centralizada de claves en entornos on-premise, multi-cloud e híbridos. Además, pone a disposición de sus clientes su plataforma de “Gestión de Accesos e identidades” con soporte nativo para autenticación multi-factor (MFA) y passkeys, que permite aplicar políticas de acceso coherentes y granulares en arquitecturas híbridas y multicloud, sin comprometer la experiencia del usuario.

































































