Cegid ha retratado la evolución de la pequeña asesoría en el estudio “Fotografía de la pequeña asesoría en España 2026”. Del análisis se desprende que los clientes de las asesorías mantienen una actitud de cautela ante el entorno macroeconómico, mientras que los despachos están avanzando en su digitalización, pero la saturación técnica derivada de la adaptación a los nuevos marcos regulatorios se ha consolidado como el principal factor de riesgo para el sector.
En este contexto, los plazos regulatorios son el principal factor de presión y, aunque se retrasó su entrada en vigor, el 70 % de las asesorías de 10 a 15 empleados prevé posponer la implantación tecnológica de Verifactu hasta las semanas previas a la fecha límite legal.
El informe refleja también que entre el 26 % y el 43 % de los clientes de las asesorías mantienen una actitud de cautela, recortando gastos y posponiendo inversiones por miedo a cómo pueda evolucionar la situación económica en los próximos meses; aunque un 70 % de los clientes de los despachos medianos, es decir, de los que tienen entre 10 y 15 empleados, asumen el incremento de los costes sin modificar sus planes actuales.
En cuanto a los tipos de servicios que prestan las asesorías. Solo el 20 % de los servicios profesionales en España son de asesoramiento estratégico, lejos del 70 % que se registra en mercados más avanzados como en Reino Unido o EE.UU.
El despacho profesional tiene ante sí una oportunidad en la digitalización y automatización para acompañar a los clientes en este proceso. Sin embargo, la digitalización de la asesoría avanza a un ritmo desigual.
El 69 % utiliza software de facturación y un 59 % software de nóminas. Y la implantación de sistemas ERP ha crecido respecto al año pasado, pasando del 37 % en 2025 al 50 % en 2026.
A pesar de este avance, el 70 % de las asesorías españolas continúa operando con hojas de cálculo y la inversión en inteligencia artificial varía mucho en función del tipo de despacho. Solo el 12 % de los autónomos utiliza IA para sus tareas diarias, frente al 45 % de los despachos de entre 10 y 15 empleados.
El informe revela también que la saturación técnica alcanza un 90 % en despachos entre 10 y 15 trabajadores, y se sitúa en el 65 % en el caso de los autónomos, demostrando que el crecimiento del negocio no reduce la presión diaria.
“La transformación que llega con Verifactu y la factura electrónica no consiste únicamente en adaptarse a una nueva normativa y ya, consiste en asumir que el modelo tradicional de despacho empieza a quedarse pequeño para el nivel de exigencia tecnológica y regulatoria que marcarán los próximos años”, señaló Fermín Lozano Egea, director de negocio de despachos y pequeñas empresas en Cegid.
























































