SonicWall ha señalado que ante el panorama actual de seguridad que es más complejo, en el que proliferan las amenazas como el robo de credenciales, el phishing y el ransomware, las pymes tienen abordar la seguridad desde un nuevo enfoque porque el gran reto que tiene en garantizar la continuidad operativa y limitar el impacto de los incidentes cuando se producen.
Sergio Martínez, country manager de Iberia e Italia de SonicWall, señala que “muchas empresas siguen abordando la seguridad desde un enfoque fragmentado, basado en soluciones aisladas que no siempre trabajan de forma coordinada”. En este contexto, los atacantes no necesitan vulnerabilidades sofisticadas para comprometer una organización. “esta falta de integración se ha convertido en uno de los principales riesgos para las pymes, basta con un robo de identidad”, afirma Sergio Martínez, country manager de Iberia e Italia de SonicWall.
El proveedor explica que el éxito en ciberseguridad no se mide por el número de herramientas desplegadas, sino por la capacidad de mantener el negocio operativo cuando ocurre un incidente. Al mismo tiempo, estima que el problema no es únicamente prevenir la intrusión, sino asumir que en algún momento puede producirse y diseñar la seguridad para contener el impacto.
“La mayoría de las pequeñas empresas no necesita una infraestructura de seguridad extremadamente compleja, sino una arquitectura coherente, capaz de limitar el movimiento lateral, reducir la exposición y acelerar la recuperación cuando algo falla”, añade Martínez.
SonicWall recomienda que, además de reforzar los controles de acceso, la adopción de estrategias de seguridad por capas que integren protección de endpoints, seguridad del correo electrónico, autenticación multifactorial y capacidades de recuperación operativa es la mejor protección para las pymes.
A su juicio, la clave no está en añadir más soluciones, sino en garantizar que todas ellas trabajen de forma coordinada. “La resiliencia debe convertirse en la prioridad principal para las pymes… Los ataques seguirán ocurriendo, pero las consecuencias catastróficas pueden evitarse si las organizaciones reducen la exposición, contienen el impacto y son capaces de recuperarse rápidamente”, concluye Martínez.
























































